El Shih Tzu ama a su familia y disfruta estar siempre cerca. Por eso vale la pena enseñarle, desde cachorro, que quedarse solo un rato también puede ser tranquilo. Con paciencia y cariño, lo aprende muy bien.
Empieza poco a poco
- Sal de la habitación unos segundos y vuelve con calma.
- Aumenta el tiempo de a poquitos: un minuto, cinco, diez…
- Luego sal de la casa por ratos cortos.
- Ve sumando tiempo según lo tranquilo que lo veas.
Despedidas y llegadas tranquilas
Sal y entra sin grandes despedidas ni celebraciones. Así entiende que tus salidas son algo normal y que siempre vuelves.
Su rincón feliz
- Su camita en un lugar tranquilo.
- Agua fresca a su alcance.
- Un juguete interactivo con premios solo para esos momentos.
- Una prenda tuya con tu olor puede darle seguridad.
Antes de salir
Un paseo corto o un rato de juego antes de irte lo ayuda a descansar mientras no estás. Lee cuánto ejercicio necesita y los mejores juguetes.
Si pasas muchas horas fuera
Pide a alguien de confianza que lo visite, o considera una guardería canina. Al Shih Tzu le hace muy bien la compañía.
Paciencia y refuerzo positivo
Cada cachorro tiene su ritmo. Si notas que le cuesta, vuelve a pasos más cortos. Más ideas en cómo educar a un Shih Tzu y socialización. Y recuerda que tienes 3 meses de asesoría veterinaria en línea para resolver tus dudas.
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Fuentes: PetMD: Shih Tzu


