El Shih Tzu es inteligente, cariñoso y le encanta complacer a su familia. Eso lo hace un alumno muy agradecido cuando lo educas con paciencia y premios. Esta guía te muestra cómo empezar desde el primer día.
La regla de oro: refuerzo positivo
Premia lo que quieres que repita: una caricia, una palabra alegre o un premio pequeño en el momento justo. Los Shih Tzu responden de maravilla al cariño y aprenden más rápido cuando el entrenamiento es un juego.
Sesiones cortas y divertidas
- Practica de 5 a 10 minutos, dos o tres veces al día.
- Termina siempre con algo que haga bien, para que se quede con una sensación de éxito.
- Usa siempre las mismas palabras para cada orden (por ejemplo, «sienta», «ven», «quieto»).
Las primeras órdenes
- Su nombre: dilo con alegría y prémialo cuando te mire.
- Sienta: lleva un premio por encima de su cabeza; cuando se siente de forma natural, dile «sienta» y prémialo.
- Ven: agáchate, ábrele los brazos y celebra cada vez que llegue a ti.
- Quieto: empieza con un segundo y ve sumando tiempo poco a poco.
Caminar con arnés
Para el Shih Tzu es mejor un arnés que un collar, porque no presiona su cuello. Déjalo olerlo y usarlo un ratico en casa antes del primer paseo.
Buenos hábitos en casa
- Enséñale dónde hacer sus necesidades desde el primer día (lee cómo enseñarle a hacer sus necesidades).
- Dale juguetes para morder y cámbialos de vez en cuando para que no pierdan la gracia.
- Acostúmbralo poco a poco a quedarse solo: a esta raza le encanta estar con su familia.
La socialización también es educación
Un Shih Tzu que conoce personas, sonidos y lugares nuevos crece seguro y tranquilo. Te lo contamos en nuestra guía de socialización del Shih Tzu.
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Fuentes: PetMD: Shih Tzu


